Verifactu se aplaza a 2027: nuevas fechas, qué cambia y qué no

La implantación del sistema Verifactu ha generado numerosas dudas entre autónomos y empresas desde su anuncio. Se trata de un cambio relevante en el control de la facturación, orientado a reforzar la trazabilidad y la integridad de los registros fiscales.

Recientemente se ha confirmado un aplazamiento en su aplicación obligatoria, lo que obliga a aclarar cuáles son las nuevas fechas, qué aspectos permanecen intactos y cómo conviene prepararse a partir de ahora.


1. ¿Qué es Verifactu y por qué es relevante?

Verifactu es un sistema de facturación verificable impulsado por la Agencia Tributaria, cuyo objetivo es garantizar que las facturas emitidas:

– no puedan alterarse sin dejar rastro,
– estén encadenadas de forma segura,
– y permitan una verificación posterior por parte de la Administración.

No se trata únicamente de emitir facturas electrónicas, sino de asegurar la integridad, trazabilidad y conservación de los registros de facturación, en línea con la normativa antifraude. Si quiere saber más, puede consultar nuestra otra entrada de blog sobre VERIFACTU.


2. Nuevas fechas obligatorias: aplicación en 2027

La entrada en vigor obligatoria de Verifactu se ha aplazado a 2027, estableciendo dos hitos diferenciados:

Enero de 2027: obligación para sociedades mercantiles.
Julio de 2027: obligación para autónomos y profesionales.

Este aplazamiento no elimina la reforma, sino que concede un margen adicional para la adaptación progresiva de los sistemas de facturación.


3. Lo que no ha cambiado

El aplazamiento afecta a las fechas, pero no altera los principios esenciales del sistema.

Se mantienen:

– los requisitos técnicos exigidos a los programas de facturación,
– la obligación de garantizar integridad, conservación y trazabilidad,
– el objetivo de impedir manipulaciones posteriores de las facturas,
– el marco normativo antifraude que da cobertura a Verifactu.

Por tanto, los desarrollos técnicos y las exigencias funcionales siguen plenamente vigentes.


4. Qué deben hacer ahora empresas y autónomos

Aunque la obligación se retrase, no es recomendable posponer la adaptación.

En esta fase resulta conveniente:

– planificar la transición con antelación,
– comprobar si el software actual será compatible con Verifactu,
– realizar pruebas internas y ajustes técnicos,
– formar al personal responsable de la facturación,
– mantener una correcta organización documental.

Una adaptación progresiva reduce riesgos y evita problemas cuando el sistema sea obligatorio.


5. Conclusión

El aplazamiento de Verifactu a 2027 ofrece margen, pero no elimina la necesidad de adaptación.

El sistema sigue siendo una pieza clave en la evolución del control fiscal y en la trazabilidad de la actividad económica.

Consultar y planificar con tiempo es la mejor forma de evitar incidencias futuras.

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